Cuatro preguntas que los gestores de movilidad deben hacerse al afrontar una crisis.
Cuando estalla una crisis, incluso los planes de reubicación más estratégicos y detallados pueden verse afectados. Quizás se pensaba que un empleado clave estaría en la empresa para una asignación de tres años, abriendo así la oficina de Latinoamérica, pero si la inestabilidad política o las protestas violentas inesperadas hacen que sea peligroso para un empleado móvil estar en el país, es responsabilidad del empleado garantizar su seguridad y evacuarlo. Comprender la crisis en cuestión es fundamental para que los profesionales de movilidad evalúen mejor sus ramificaciones, adapten el apoyo a las necesidades de los empleados móviles afectados y ajusten los planes de reubicación en consecuencia. El objetivo es claro: salvaguardar el bienestar de los empleados móviles y minimizar las interrupciones durante una crisis es la máxima prioridad.
Al formular las siguientes preguntas y auditar y perfeccionar constantemente los planes de gestión de crisis, los profesionales de la movilidad pueden posicionarse a sí mismos y a la función de movilidad de talento estratégicamente como referentes de liderazgo y orientación en tiempos de crisis.
Pregunta 1: ¿Cuál es la naturaleza de la crisis y qué impacto tiene en los empleados?
El primer paso para una gestión eficaz de crisis es comprender la crisis o el escenario específico y sus matices. Algunos tipos de crisis a las que podrían enfrentarse los gestores de movilidad incluyen:
- Desastres naturales (por ejemplo, fenómenos meteorológicos catastróficos, terremotos)
- Conflictos geopolíticos (por ejemplo, Brexit, conflicto con Ucrania)
- Pandemias (por ejemplo, COVID-19 y otros brotes)
- Inestabilidad financiera (por ejemplo, inflación galopante o devaluación de la moneda en un país anfitrión)
Al identificar las características únicas de cada crisis, los profesionales de la movilidad pueden anticipar mejor los desafíos y las implicaciones que puedan surgir, lo que permite una toma de decisiones más informada. Esto también influirá en la determinación del momento y la viabilidad del regreso de un empleado móvil a su ciudad de destino para continuar con las operaciones comerciales.
Los responsables de la reubicación y sus equipos deben comenzar a gestionar la crisis recopilando información relevante sobre lo que está sucediendo sobre el terreno de fuentes fiables y colaborando activamente con las partes interesadas internas y los socios externos. Las fuentes de información pueden incluir:
- Agencias gubernamentales
- Medios de comunicación de renombre y publicaciones especializadas del sector.
- Proveedores de destino, visados e inmigración y servicios fiscales
Además, las empresas de gestión de reubicaciones (RMC) y los proveedores de servicios de reubicación son una excelente fuente de información para optimizar la comunicación y la gestión de datos provenientes de todas las demás fuentes. Mantenerse informado permite una toma de decisiones ágil, de modo que los planes de gestión de crisis sigan siendo relevantes y eficaces ante circunstancias cambiantes.
Una vez que los profesionales de la movilidad comprendan mejor la crisis, deberán realizar una evaluación de necesidades para identificar y analizar quiénes son los empleados afectados, dónde se encuentran y los riesgos para su seguridad y bienestar, tanto físico como mental. Es importante tener en cuenta que no todos los empleados afectados son empleados móviles; algunos pueden ser empleados tradicionales con sede permanente en la ciudad afectada.
Por último, al inicio de una crisis, es fundamental conectar con el equipo de gestión de crisis de la empresa. Trabajar en colaboración, en lugar de hacerlo de forma aislada, permitirá respuestas más eficaces. En situaciones donde el tiempo es limitado, quienes toman las decisiones deben tener la seguridad de poder identificar rápidamente qué empleados y en qué ubicaciones se ven afectados por la crisis para brindarles apoyo en tiempo real.
Pregunta 2: ¿Cómo se pueden adaptar el apoyo y los recursos para satisfacer las necesidades específicas de los empleados móviles afectados?
Para minimizar los impactos negativos de la crisis, los profesionales de la movilidad deben brindar apoyo y recursos personalizados que atiendan las necesidades específicas de los empleados que se desplazan y sus familias. Por lo tanto, tras determinar la naturaleza de la crisis y sus repercusiones en los empleados, los profesionales de la movilidad deben identificar el apoyo y los servicios específicos que requiere cada empleado. Algunos ejemplos de este apoyo podrían ser:
- Hacer arreglos de alojamiento de emergencia
- Cubrir los gastos de viaje
- Proporcionar formación cultural adicional
- Ofrecer apoyo emocional tanto a los empleados que trabajan de forma remota como a sus familias.
- Utilizar una línea directa de emergencia o un canal de chat.
Por ejemplo, si un Comunidad Si una pareja reside en un país o estado con leyes discriminatorias mientras trabaja en una misión, es importante evaluar cómo esto afectará su seguridad. Según la gravedad de la situación, podrían necesitar ser reubicados en su lugar de origen o en un lugar más tolerante. Al colaborar con proveedores de servicios con experiencia, los profesionales de la movilidad pueden brindar los recursos y el apoyo necesarios, ofreciendo mayor tranquilidad a los empleados que trabajan en movilidad.
Los profesionales de la movilidad deben tener en cuenta los gastos que se desembolsen de su propio bolsillo, como los gastos de viaje, los honorarios por alojamiento temporal, los servicios de inmigración o los gastos de envío, así como quién es responsable de dichos gastos.
Pregunta 3: ¿Qué se debe tener en cuenta al adaptar los planes y cronogramas de reubicación en respuesta a desafíos inesperados?
Una vez que los profesionales de la movilidad comprendan la naturaleza de la crisis, a quién afecta y qué necesitan los empleados que se desplazan, es momento de actuar. Al ejecutar cualquier reubicación necesaria durante la crisis, considere los posibles daños a la infraestructura, las interrupciones en el transporte o las restricciones de viaje impuestas por el gobierno que podrían afectar significativamente las opciones y los plazos de reubicación. Independientemente del plan y el momento, es importante:
- Mantener una comunicación abierta y transparente con los empleados que trabajan de forma remota.
- Proporcionar actualizaciones periódicas sobre los cambios que se implementen.
- Estar disponible para responder cualquier pregunta o inquietud.
También es necesario comprender las implicaciones financieras para la empresa al adaptar los planes de reubicación. Esto implica evaluar los costos asociados con seguros, personal, mano de obra y el retorno de la inversión general para el negocio. Al evaluar el impacto fiscal y alinearlo con los objetivos del programa de movilidad, los responsables de la reubicación estarán mejor preparados para lograr un equilibrio entre la rentabilidad y la satisfacción de las necesidades de los empleados que se desplazan.
Pregunta 4: Planificación de la removilización: ¿qué se debe hacer una vez superada la crisis inicial?
Una vez que los empleados móviles estén fuera de peligro inmediato, los profesionales de movilidad pueden centrarse en la planificación de la reubicación, incluyendo la determinación de los siguientes pasos para aquellos que ya se encontraban en una asignación. Deberán decidir si los empleados móviles deben permanecer en una ubicación alternativa, regresar a su lugar de asignación original o repatriarse a su lugar de origen. Es fundamental mantenerse en contacto con Recursos Humanos, la dirección interna y otras partes interesadas clave para establecer un plan de acción.
En el caso de reubicaciones suspendidas, es decir, de empleados móviles que aún no habían partido para su asignación, si se decide proceder con la reubicación según lo planeado, los profesionales de movilidad deberán gestionar y comunicar el impacto de la crisis en el proceso y los costos. Esto incluye:
- Gestión de expectativas
- Proporcionar una comunicación transparente tanto a los empleados móviles como a los líderes de la empresa.
- Reconociendo que pueden producirse retrasos mientras los equipos de movilidad y los socios proveedores trabajan para solucionar cualquier acumulación de tareas pendientes o problemas de infraestructura.
En definitiva, realizar una evaluación exhaustiva posterior a una crisis es fundamental para definir las estrategias que se utilizarán en futuras crisis. Al alinearse con las mejores prácticas, los requisitos normativos e incorporar las lecciones aprendidas, los profesionales de la movilidad pueden fortalecer sus respuestas ante las crisis.
Mediante la mejora continua y una gestión proactiva de las crisis, Graebel está preparada para ayudar a las organizaciones a afrontar las complejidades de la reubicación en tiempos difíciles. Contáctanos hoy Para obtener más información sobre el valor de la movilidad del talentoy cómo podemos ayudarle a diseñar y ejecutar planes de crisis para garantizar que su programa de movilidad y su negocio se recuperen rápidamente en medio de la turbulencia.
Recursos adicionales sobre gestión de crisis
- Una hoja de ruta de planificación de crisis para líderes de movilidad
- Buenas prácticas para garantizar la seguridad de los expatriados en entornos peligrosos
